Enrique Algorta, graduado en Economía Empresarial en la Universidad Torcuato Di Tella, sostiene que la crisis que está atravesando el mundo, principalmente Estados Unidos y Europa, es una cuestión meramente social. Y 2012 no lo ve con buenos ojos: espera nuevos brotes en otros puntos del mapa debido a la interconexión globalizada que hay hoy en día.
Con respecto al desenlace europeo, Algorta se muestra bastante negativo. Cita un informe del FMI para argumentar que países como Grecia no están estructuralmente preparados para hacer ajustes fiscales de gran envergadura. Cuando le preguntamos por posibilidades de inversión en Argentina, recomienda fuertemente mantenerse en renta fija. Para esto, apunta que hay que apostar a fideicomisos financieros, que actualmente están teniendo rendimientos de casi 40%.
Enrique Algorta se incorporó al equipo de Mercado de Capitales INTL Capital en 2004 y a principios de 2008 fue designado para liderarlo, pasando a ser director de la sociedad en abril de 2009. Con anterioridad trabajó como analista para Thomson Financial Bankwatch en Nueva York y Buenos Aires. También realizó cursos de perfeccionamiento en la New York Society of Security Analysts. Ha participado como orador en seminarios referentes a productos estructurados y escrito artículos de opinión relacionados a titulización de activos.
¿Qué balance hace de 2011 a nivel global?
El mundo me parece que, sin hacer un análisis económico profundo, está en una situación delicada por temas sociales y no se ha hecho nada para solucionar las cosas. Creo que la crisis no impactó tanto este año. Sin embargo, creo que durante 2012 va a golpear fuertemente a los países desarrollados, ya que al estar todo interconectado, a la larga va a terminar afectando. Con respecto a Argentina, creo que hay un antes y un después de las elecciones y las medidas que se han tomado. La realidad del país hasta las elecciones mostró un año muy bueno, cuando se sabía de antemano cuáles iban a ser los resultados. Luego están las medidas que se tomaron para corregir aquellas cosas que hacían bastante ruido, como temas monetarios y demás. Otra cuestión fue que había mucha incertidumbre en el mercado de capitales local pero hoy está mucho mejor. Desde la última operación que tuvimos esta semana, empezamos a ver menor vacilación y las colocaciones han sido buenas. Este punto lo veo desde una perspectiva problemática coyuntural y no conectada al mundo. El 2011 creo que, en líneas generales, va a ser un año muy positivo en materia de balances para Argentina y me parece que para nuestros clientes también. En 2012 va a haber factores externos como el valor relativo de la moneda o términos de intercambio que por ahí empeorarán un poco. También habrá que centrarse en lo que pasará con los commodities.
¿Qué podemos esperar para la economía argentina en 2012?
Yo creo que va a estar a una velocidad diferente que en 2011. El 2012 va a ser un año con muy poco crecimiento y mucho gasto. El tema del crédito al sector privado se redujo y eso sí o sí va a afectar el nivel de actividad en 2012. Va ser un año un poco más complicado con un consumo que debería frenarse gradualmente. Imagino un poco menos de inflación, pero en términos de actividad creo que va a ser un año “frío”. Con respecto a los niveles tasa, hay empresas de primera línea tomando dinero al 20% y otras, que descontaban cheques por debajo del 20%, están repuntándolos a más del 30%. El factor de que estas tasas limiten la cantidad de dinero que uno puede tomar para fondearse, seguramente tendrá impacto en el nivel de actividad.
¿Cómo cree que se desenvolverá la crisis europea?
Europa está bastante complicada. Me parece que es un tema particularmente social. No dejaría de lado las variables económicas, pero me parece que el hemisferio humanístico está atravesando la situación mucho más sensible. Es imposible aguantar niveles de desempleo arriba de 20%; nosotros lo vimos eso. En mi opinión, los ajustes por deflación ya no llevan a ningún lado. Al mismo tiempo, hay medidas de austeridad que bajan el nivel de actividad y de empleo. Hay muchos países que están acostumbrados a vivir muy bien y que ahora están pretendiendo hacer ajustes radicales por el contexto en el que están. En un informe del FMI, leí que según ellos, “Grecia tenía que hacer un ajuste lituano”, y uno se pregunta qué tendrán que ver un heleno con un lituano ya que los primeros no podrían aguantar el mismo tipo de medidas. Las mesuras del país báltico consistieron en fuertes ajustes macroeconómicos para contener su altísima deuda fiscal y así lograr una potenciación del crecimiento. En pocas palabras, el futuro de Europa es una gran incógnita, y yo particularmente soy negativo al respecto.
¿Y el problema fiscal estadounidense?
Con respecto a Estados Unidos, la verdad que los políticos de este país me vienen decepcionando bastante, no solo el Poder Ejecutivo, sino en general. Me parece poco serio cómo han llevado las cosas este último año pero creo que el país tiene, en la medida que se pongan de acuerdo, mayor capacidad de reacción. Me parece que el mercado no le quita el ojo de encima porque sigue siendo el refugio de los inversores. Esta condición le da la posibilidad de armar un plan en el tiempo para solucionar los problemas deficitarios que tiene. Hay que ver también cómo va a impactar la crisis de Europa en Estados Unidos.
¿Qué activos recomienda para estos tiempos de volatilidad e incertidumbre?
Yo creo que hay que estar principalmente en renta fija. En Argentina, lo más interesante para incursionar hoy es el financiamiento estructurado, como por ejemplo, fideicomisos financieros, que son activos de muy buena calidad. Tienen diferentes plazos pero seguimos viendo TIRs y rendimientos interesantes. Por ejemplo, nosotros tomamos como referencia la tasa BADLAR de los bancos privados, y suponiendo un tipo de entre 18% y 20%, estamos teniendo rendimientos de arriba del 30%. Hubo fideicomisos financieros que llegaron a rendir hasta 39%. Mi recomendación sería invertir en fideicomisos financieros de consumo, mirando buenas calidades de fiduciarios y buenos ratings en los papeles. En lo que queda de diciembre, creo que las tasas van a seguir siendo atractivas, pero van a bajar un poco ya que quedaron desarbitradas luego de las elecciones y todo el tema cambiario. Un pequeño inversor que apueste en este activo un capital de mil pesos, puede tener rendimientos de arriba de 25%.
¿Y si uno pretende algún activo en dólares?
Por un lado tenemos al dólar como divisa de cambio y por otro, los bonos atados. Yo en mi caso, optaría por el segundo caso, pero es muy difícil conseguir estos activos y si uno apuesta a bonos en pesos se paga la brecha. Pero, para el que tiene moneda local y quiere vincularse al dólar, estos bonos vinculados a la divisa estadounidense dan la posibilidad de evitar el conflictivo mercado de cambio actual. Hay un bono en dólares del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que está sacando la gente de Puente Sociedad de Bolsa que puede ser una opción más que interesante.

