Finalmente, la mejora de la economía estadounidense que se venía percibiendo en los últimos datos económicos anunciados tuvo su efecto derrame en el mercado laboral, aunque todavía la situación sigue siendo desafiante. Ya la semana pasada los pedidos de seguros por desempleo había caído por debajo de las 400.000 solicitudes semanales, lo que presuponía un dato alentador. Este viernes último, se supo que la economía en forma agregada creó 103 mil puestos laborales, cifra alentadora, pero por debajo de la estimación de los analistas. Por otra parte, la tasa de desempleo cayó de 9,8% a 9,4%, explicado principalmente por dos efectos: la creación positiva de empleo y la menor cantidad de personas buscando empleo que dejan de ser consideradas desempleadas. También se verificaron datos positivos en las órdenes de fábrica, el gasto de la construcción y la venta de automóviles.
En lo que respecta a los mercados de Wall Street, la noticias fueron asimiladas positivamente y el Dow Jones cerró la primera semana del año con un avance de 0,84%, lo que, según los amantes de las estadísticas, estaría anticipando que 2011 será un buen año para los mercados de acciones.
Diferente es el escenario en Europa. Ni el anuncio del Gobierno de China en torno a que estaba dispuesto a comprar deuda de España pudo frenar la caída del euro. La moneda común cerró la primer semana de enero en un valor por debajo de u$s 1,30 al ritmo del anuncio de malas noticias económicas en la región. Para muchos analistas, Portugal deberá recurrir a un salvataje financiero debido a su abultado déficit fiscal mientras que España anunció el desempleo más alto del año con más de 4 millones de españoles sin empleo. Sólo escapa a este escenario la pujante economía alemana, donde las órdenes de fábrica treparon al mayor nivel en 12 meses por la demanda externa.
Para los mercados emergentes el inicio del año no fue tan auspicioso, principalmente por la toma de utilidades en algunos commodities que habían mostrado una suba extraordinaria en la última parte de 2010. El ETF de los mercados emergentes cerró con una caída de poco más de 0,8%.
En Argentina, finalizó el último tramo del canje de deuda, donde ingresaron poco más de u$s 156 millones de bonos en default y permitió que el acatamiento a la oferta llegará al 93% en forma agregada. El mercado se tomó respiro de los récords marcados en las semanas anteriores y cedió 2,2%, aunque el volumen operado se mantuvo relativamente alto, dando cuenta de que continúa el ingreso de capitales.
